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La política divide y crea enemistades innecesarias.

El fanatismo político.

El fanatismo es el extremo desmedido de la defensa o la pasión por algo. En política, el fanatismo es el nivel más radical y burdo que emplean los simpatizantes de una ideología o de algún partido político, para identificarse y apoyar sus causas. El fanatismo político es la expresión más absurda que se origina de la ignorancia y que deriva en la confrontación, la polarización y la agresión entre ciudadanos.

En México y sobre todo en nuestro estado, se viven tiempos complejos debido a las próximas elecciones que tendrán lugar a mediados del 2021. El partido que llevó al poder al presidente López Obrador, encarna una aguerrida pugna interna para definir quien habrá de encabezar la candidatura para gobernador. Esto es algo que ha ocurrido desde siempre y en todos los partidos políticos tradicionales, sin embargo debemos recordarles que ellos prometieron hacer las cosas mejor y diferente, y en ello radica la confianza que el pueblo les depositó. 

Hoy tienen la oportunidad histórica de gobernar por primera vez a la entidad y de sentar las bases de un proyecto nacional denominado la Cuarta Transformación, pero, el desorden y la falta de transparencia en su proceso de selección ha provocado que los simpatizantes de cada uno de los aspirantes, se encuentren inmersos en una gran batalla a través de las redes sociales en donde las descalificaciones y los insultos son el pan nuestro de cada día. 

Poco a poco, quienes son afines a uno u otro candidato, han subido de tono la confrontación y en esta época en donde deberíamos estar pensando en que vamos a cenar durante la navidad, resulta que ya hay varios compadres, familiares o amigos, enemistados por el tema político y lo peor de todo es qué aún nos faltan poco más de 6 meses para que se realicen las elecciones. 

Les recuerdo que se vale apoyar; lo que no debemos permitirnos es que nuestro apoyo rebase los límites de la civilidad y la armonía entre nosotros. Al final, los políticos siempre encuentran acomodo para ellos y sus ideas; incluso, hasta terminan sonrientes y tomándose la foto juntos, pero lamentablemente somos nosotros los que quedamos pagando las facturas de estás batallas electorales. 

Aquí dejo la reflexión para todos nosotros que simpatizamos con algún aspirante o proyecto político, pero también hago el señalamiento y la petición a los protagonistas de este proceso para que pongan el ejemplo y concluyan esta contienda sin más guerra sucia y promoviendo la competencia de los  argumentos y no de las descalificaciones. 

Les deseo feliz navidad y un próspero 2021, nos mantenemos en la mira.

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